Fuente de Salud y Vida
Semana Mundial de la Lactancia Materna.


Del 1 al 7 de agosto se celebra en más de 120 países la Semana Mundial de la Lactancia Materna, destinada a fomentar
la lactancia materna, o natural, y a mejorar la salud de los bebés de todo el mundo.

La leche materna es por sí sola el mejor alimento y la mejor bebida que puede recibir un recién
nacido. La leche materna resulta fácil de digerir. También es el alimento que mejor promueve el
crecimiento y el desarrollo y protege contra las enfermedades. Incluso en climas secos y calurosos, la
leche materna es suficiente para satisfacer las necesidades de líquidos de un lactante. No es
necesario dar al bebé más agua o bebidas durante los primeros seis meses. Dar al lactante cualquier
alimento o bebida distinto de la leche materna incrementa el riesgo de que pueda contraer diarrea y
otras enfermedades.

Iniciar la lactancia materna inmediatamente después del parto estimula la producción de leche de
la madre. También contribuye a que el útero de la madre se contraiga, un factor que reduce el
peligro de una hemorragia abundante o de una infección.
El calostro, la espesa leche amarillenta que se produce durante los primeros días después del parto,
es el mejor alimento para los recién nacidos. Es nutritiva y contribuye a protegerles contra las
infecciones. En algunos países se aconseja a las madres que no den este calostro a sus hijos, pero es
un consejo equivocado.
El recién nacido no necesita ingerir ningún alimento ni líquido mientras espera que aumente la
reserva de leche de la madre.
Cuando un lactante llora no es señal de que necesite recibir otros alimentos o líquidos.
Habitualmente, el llanto indica que el bebé necesita recibir mayores cuidados y de que le tengan en
brazos más a menudo. Algunos bebés necesitan succionar el pezón simplemente para consolarse. Si
el lactante tiene hambre, una succión más intensa producirá más leche.

Las madres que temen no tener suficiente leche a menudo dan a sus hijos otros alimentos o líquidos
durante los primeros meses de vida. La madre producirá más leche si no da al niño otros alimentos o
líquidos y le amamanta a menudo.

No se deben dar chupetes, muñecos o biberones a los niños que son amamantados, pues la acción
de succionar un biberón es muy distinta de la que exige la lactancia materna. Utilizar chupetes o
biberones puede disminuir la producción de leche de la madre e inducir al lactante a abandonar por
completo la lactancia materna.

El momento de amamantar al bebé puede ser una oportunidad para que la madre se tome un
descanso. Los maridos y otras personas de la familia pueden facilitarlo animando a la madre a
acostarse, en un lugar tranquilo y silencioso, mientras amamanta a su hijo. También pueden
asegurar que la madre disponga de suficientes alimentos y ayudarla en las tareas del hogar.

Muchas madres necesitan ayuda para iniciar la lactancia materna. En COMERI contamos con una
policlínica de Lactancia para ayudar a la madre a superar sus dudas y evitar las dificultades.